jueves, 15 de noviembre de 2012

El Propósito de Las Lenguas



Por Randy Hurst

Tres señales dramáticas acompañaron el derramamiento del Espíritu Santo el día de Pentecostés: Un estruendo como de un viento recio, lenguas como de fuego, y hablar en otras lenguas. El viento y el fuego no se repitieron en Hechos, pero el hablar en lenguas siguió ocurriendo cuando la gente era llena con el Espíritu. Orar en lenguas tiene varios propósitos en la vida del creyente lleno del Espíritu.

1. Confirmación. Hablar en lenguas es la primera señal externa del bautismo del Espíritu Santo. Esto se encuentra en Hechos 2:4 y también en Hechos 10 y 19. Hechos 10 es especialmente instructivo, porque Lucas escribe que lo que convenció a los creyentes judíos de que los gentiles habían recibido el don del Espíritu Santo fue que habían oído "que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios." (Hechos 10:46).

2. Adoración. Nuestra mente finita es incapaz de comprender, y nuestro propio lenguaje es inadecuado para expresar en su totalidad la adoración a Dios de nuestro corazón. Hablar en lenguas, en lo que muchos se refieren como un "lenguaje de oración", nos liberta para comunicar a Dios la adoración de nuestro corazón que no podríamos expresar con nuestro limitado vocabulario. Cuando yo oro en lenguas, el Espíritu Santo da testimonio con el mío de que la adoración de mi corazón, que yo no podría expresar adecuadamente, ha sido comunicada con la ayuda del Espíritu. (1 Corintios 14:15-17).

3. Edificación. Orar en el Espíritu edifica – "levanta" – de dos maneras: Edifica al individuo que ora en el Espíritu, y si es interpretada, edifica a la iglesia. Pablo dijo que él hablaba en lenguas más que todos los corintios, pero los amonestó diciéndoles que en la iglesia las lenguas debían ser interpretadas para que todos fueran edificados. (1 Corintios 14:3-9). Esto no limita el uso privado de las lenguas para la edificación personal, pues orar en lenguas edifica espiritualmente al creyente.

4. Intercesión. "Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos." (Romanos 8:26). Cuando oramos en el Espíritu, se nos permite orar más allá de nuestro entendimiento, y Dios nos usa para lograr sus propósitos en la vida de los demás por medio del ministerio de intercesión. Pablo dijo: "Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos." (Efesios 6:18, Judas 20).

Nota: Al hacer clic en cualquiera de las citas bíblicas lo llevará a esa referencia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario